BLUE PARADISE BLUE PARADISE
Para los fans de la Animación, Música, VG y Arte
 
 chatChat   BuscarBuscar   MiembrosMiembros   Grupos de UsuariosGrupos de Usuarios   RegistrarseRegistrarse 
 PerfilPerfil   Entre para ver sus mensajes privadosEntre para ver sus mensajes privados   LoginLogin 




Hakar Capítulo III La prueba de Akios por Aoikokoro

 
Publicar nuevo tema   Responder al tema Foros de discusión -> LITERATURA
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  
Autor Mensaje
aoikokoro
Blue God & Genius Magician
Blue God & Genius Magician


Registrado: 31 Dic 2006
Mensajes: 185
Ubicación: México, Querétaro.



MensajePublicado: Dom Feb 04, 2007 9:40 pm    Asunto: Hakar Capítulo III La prueba de Akios por Aoikokoro Responder citando

Capítulo III

La prueba de Akios

Okaf estaba atiborrado de coraje pero actuó profesionalmente un papel de tranquilidad, se paró de forma correcta y volvió hacia Yul, luego le dijo:

— Es que tu amigo se niega a obedecer mis ordenes, pero será mejor que nos apresuremos, Aderm y Afil — madre de Okaf y soberana de Hakar— ya deben estar esperándonos es la sala de juntas.

Okaf salió del estudio con los ojos entre cerrados, se notaba algo decepcionado, no dijo nada más y se dirigió a donde se llevaría acabo la junta. Yul ayudó a levantar a Sao y lo abrazó.

— No se que pasaje debo elegir—susurró Sao al oído de Yul.

— Eso es algo con lo que nadie te puede ayudar, yo sólo te aconsejo que si lo amas no desperdicies la oportunidad que te da la vida.

— Ese es mi problema, no lo puedo amar, no tengo derecho.

— Veo que sigues refrendando tu idiotez — respondió Yul y fue al cuarto donde los estaban esperando.

Sao anduvo detrás de ella y se veía un poco lloroso, su aspecto denotaba fragilidad y sensibilidad propia de la tragedia, pero en verdad él se sabía perdido en un dilema y sus sentimientos no lo dejaban ver con claridad su situación real.

La sala de junta era más amplia, toda alfombrada de rojo y con una mesa de madera al centro, — material poco común y en extremo fino — en ella ya se hallaban sentados Okaf, Aderm—llevaba puesta una armadura negra delgada y el cabello suelto hasta la cintura, claramente estaba cansado y su edad no le ayudaba en mucho— y la reina Afil, —una mujer madura y hermosa, de ojos verdes como su hijo, cabello lacio, rubio y cuidado, cubierta con una gabardina azul decorada con bordes naranja, su atuendo extravagante era bello y llamativo — sólo quedaban dos asientos libres, uno para el kami más activo y funcional del reino y otro para el hombre de ciencia con más responsabilidad en esa tierra. Yul y Sao los ocuparon.

—Estamos aquí reunidos para analizar que opciones tenemos para recuperar las minas, ya que ahora no tenemos fuentes — comenzó hablando el rey Okaf mientras entrecruzaba sus dedos sobre la mesa y veía fijamente a Sao, quien a la vez esquivaba sus ojos y se enfocaba en la mesa. La reina Afil observaba de reojo a su hijo y tomó la palabra.

—Como todos saben, la mina exterior de Mage — conocida popularmente como la mina de Antios — ya no esta produciendo, nuestros trabajadores abandonaron sus labores por los constantes ataques y las instalaciones permanecen vacías; sin embargo aún no han sido invadidas por el enemigo. Sugiero que enviemos tropas para que tomen el control, pero necesitamos a alguien de confianza para residir en el lugar y fungir como gobernador.

—Alteza. — Interrumpió Aderm— Las tropas en el exterior llamarían la atención Zelter, no podemos poner un cuartel junto a sus ciudades.

— No es su ciudad, es nuestra, conocemos Mage a la perfección— dijo Afil con voz castigadora y desaprobando la actitud del mayor— Lo que pretendo es que una vez controlada y explotada esa fuente de Zirik intentemos la liberación de Mage, hay suficiente material para aplastarlos y recuperarnos.

— Suena bien madre, pero no creo que los Zelter nos den tiempo de instalarnos para que los ataquemos.

—Lo sé, pero conozco a una persona capaz de armar una barrera de Agor en el lugar— volteó hacia Sao y lo señaló cínicamente con un dedo mientras sonreía.

Sao pensaba “Mi carrera va bien, es un gran paso que la reina me perdone y me de una misión tan importante, pero… ¿De donde vamos a sacar el Zirik suficiente para conseguir establecer otro punto de barrera? Con los seis kilos de Codi-02 apenas llegamos a tener una reserva de veintiuno.” La sugerencia de Afil— casi decisión, porque nadie le podía negar las cosas gracias a su carácter y autoridad— le causaba entusiasmo pero a la vez se sentía extrañado.

—¡¿Sao?! — Objetó Okaf— Pero no debemos exponerlo, si nos quedamos sin sus habilidades estaremos a merced de Eferon.

—No se preocupen— dijo Sao saliendo de su estupor— sólo necesito un par de centenares de soldados y unos cincuenta kilogramos de Zirik.

—Eso no importa, yo no quiero que vayas ¿No podemos enviar a alguien más? — reimpugnó el rey.

—No, quiero qué así sea y no confío en otro. — refunfuñó Afil —Por hombres no tienes que preocuparte querido Sao, dispones de un escuadrón completo, puedes llevar contigo a Yul, pero el resto del grupo de Aderm se queda con nosotros al frente de la defensa — El mayor asintió con la cabeza y Yul sostuvo la mano del científico y dio un ligero apretón, para los dos era una señal de que le acompañaría, habían usado esa clave desde hace años — Como combustible te daré mi reserva completa, son unos setenta kilogramos, la caja esta sellada, cuando llegues a la mina te diré la clave de apertura, así si los Zelter los atracan en el camino no podrán usar nuestro material.

—Supongo que esta junta es solo un pretexto y tenemos que obedecer tus ordenes— dijo el rey, puso las manos en las mesa para levantarse y sin decir más se retiró.

La reina no lo criticó ni nada por el estilo, sólo continuó con su asunto y llevó su intimidante mirada oscilatoriamente ante sus tres espectadores. La junta no era junta, era casi un monólogo.


—Bueno, parece que ha quedado todo más claro. Quiero que partas lo más pronto posible para no darle tiempo a Eferon de invadir las instalaciones.

—No se preocupe alteza— dijo Yul después de su prolongado silencio— No nos llevará más de una semana para prepararnos.

—Entonces no se diga más. Aderm, acompáñalos al CGEH y que escoja a sus escoltas.

—Si mi señora— respondió sumisamente el mayor y inmediatamente Sao agregó:

—Aceptó orgulloso su disposición, me da gusto poder ser recipiente de tanta confianza suya y no la defraudaré, pero si quisiera pedirle algo.

—Dime que es y si esta en mis manos no dudaré en hacerlo.

—Necesito orikon

—¿Orikon? Pero… conseguirlo llevaría tiempo

—No importa, lo necesito ¿Me concedería tan monumental favor mi Alteza?

—Está bien, yo misma te avisaré, tenía pensado enviar a unos súbditos muy leales para una jornada a Handirin, ellos lo traerán. Con esto, supongo, damos fin a la junta, pueden retirarse— dijo la reina y se levantó de su asiento.

Los otros tres le imitaron y luego hicieron una reverencia ante Afil para decir al mismo tiempo.

—Con su permiso, Alteza.



Unos días más tarde en Codi-01 se sospechaba el amanecer y alarma como de simulacro pretendió despertar a los cadetes del lugar, era el gran día de muchos de ellos, la prueba de Akios para los que estaban listos a ingresar a las tropas de elite de Hakar, uno de los cuales era Raj, el hermano de Sao. Él había pasado la noche en duermevela y cuando escuchó el zumbido ya sabía que el momento le había llegado.

Raj se puso una ropa especial para el evento—uniforme azul cielo de los pies al cuello—, como todos los demás participantes de la prueba— cerca de un millar— de los cuales solo cien pasarían a ser miembros de los grupos con más alta jerarquía, y el resto— es decir los que fracasaran este reto y los que terminarán más tarde— llenarían las largas filas del ejército ordinario, aunque eso no significaba el termino de sus carreras militares, pues como todos siempre tendrían la posibilidad de ascender.

Los soldados salían de sus cuartos entusiasmados y charlando entre sí, Raj caminaba al lado de Enoz.

—Raj— decía su amigo— ¿No tienes miedo? Este es nuestro último día como alumnos de Akios y nos va a probar al límite.

—No Enoz, no tengo miedo, eso si, estoy nervioso.

—¡Ja! ¿Cómo va a tener miedo? — Se les unió Gregog— El ya pasó la prueba, la hace como un trámite gracias a que su hermanito es íntimo del rey.

—Tienes razón Gregog — le contestó palmeándole la espalda como lo hizo Akios con él— Okaf me aceptó como parte del grupo de Aderm y pero no estoy tranquilo por ello, eso me exige moralmente mucho más quedar entre los cien elegidos, sino me sentiré lo suficientemente mal como para rechazar el puesto y dárselo a quien en verdad lo merezca.

—No hablas en serio, además tú no eres capaz de terminar la prueba. Okaf no confía en ti, lo hace en tu hermano.

— ¡Chicos!— se escuchó una coqueta voz, era Soki quien meneaba una mano sobre su cabeza— ¡Vengan por acá, vamos a armar equipos de cinco soldados para comenzar la prueba!

—¡Perfecto! — Exclamó Gregog y dibujo una risa sarcástica en su pálida cara— Así podré ver cuando Raj pierda y comprobaré que tan fiel es a su palabra.

—Va a ser difícil que el falle, ya tiene experiencia a diferencia nuestra— añadió la chica.

—Disculpen— Se escuchó el aniñado sonido de la garganta de Jin — ¿Puedo ser parte de su equipo?

—Pero Jin, apenas tienes un año aquí.

—No importa, quiero ya hacer la prueba, me siento listo.

—Si es eso es lo que quieres y decidiste bienvenido —dijo Gregog para luego alardear— Seguramente vienes con nosotros porque sabes que a mi lado nada malo puede pasar, pero he de advertirles, y es para todos, que no les ayudaré mucho, pues nublaría los propósitos de la prueba del General y sería injusto para los que no pudieron venir conmigo.

— No estoy aquí por tu ayuda, vine con ustedes porque sé que Raj ya ha participado en misiones reales y porque Soki es mi mejor amiga — aclaró el quinceañero.

— Así se habla Jin— Le aplaudió Soki.

— Entonces ya estamos completos, vamos a la sala de esgrima para recibir nuestras órdenes.

— ¡Entendido! — le respondieron Soki, Jin y Enoz simultáneamente a Raj, Gregog asintió pero no abrió más la boca e iba con los brazos cruzados detrás de los otros cuatro.

El equipo de Raj entró en la sala y un oficial les dijo que su posición era la treinta y tres de doscientas y les indicó en donde formarse. Al poco rato el cuarto estaba lleno con los mil estudiantes que se graduarían hoy y sólo el centro quedó despejado, en él estaba anclada una jaula ovoide conectada al piso, había sido temporalmente instalada. Nadie sabia de que se trataba y todos querían saber el porque de su presencia. De pronto, ante el desconcierto un puerta en la extraña estructura se abrió, de ella salió Akios, pero a diferencia de otros tantos días llevaba puesto un traje-armadura de gala, nada tecnológico, es decir una simple joya toda blanca y junto a ella una sierra delgada del mismo color. Cuando hubo salido de la jaula caminó, alzó una mano y la estructura tras él desapareció, se esfumó entre unas llamas negras que absorbieron todos los tonos y colores que un momento atrás la estaban formando, ver la parte central de la sala de esgrima era estar ciego, no había nada perceptible a excepción de Akios sobre la nada. Unos segundos más tarde el cuarto estaba intacto y los mil estudiantes tenían frente a ellos a su general. Se escuchó un gran aplauso.

— No hay porque aplaudir mis nobles guerreros. — Contestó a el auditorio colocando cruzando sus brazos en la espalda — Yo no he hecho nada más que activar el programa que entre Sao el científico líder del laboratorio central y yo hemos elaborado he improvisado con los años. En cuanto de la orden de nuevo cada equipo sólo podrá tener como aliado a sus miembros y no estarán en contacto con los demás. Pero antes les explicaré que sucederá — Se notó una expresión de alivió por parte de todos los asistentes— ¡Pero no! No crean que les guiaré y diré que hacer en la prueba, lo que pasa es que toda se llevará acabo en este solo cuarto, eso es porque el satélite Pyro nos inundará con ondas electromagnéticas acentuadas por nuestro domo. Todos los que estemos adentro perderemos toda facultad sobre nuestro cuerpo físico e ingresaremos en un entorno virtual.

—¡Ooo! — Muchos dijeron asombrados.

—Pueden estar seguros que nadie morirá en la prueba, podrán sentir todo pero sus cuerpos materiales no se dañaran, actúen con todo lo que saben y eso les conllevará a un hermoso triunfo. ¿Están todos listos?

— ¡Si! — Gritaban cientos y agitaban los puños, unos cuantos despistados e inseguros procuraban guardar silencio.

—Lástima por los que no contestaron— dijo Akios y levantó ambos puños.

Otra vez las llamas en el centro hicieron presencia, rápidamente devoraban el cuarto y antes de darse cuenta el mismo Raj se vio envuelto en ellas, estaba desapareciendo, no podía ver, escuchar o sentir; lo único que le quedaba era pensar. Luego sus oídos volvieron a funcionar y escuchó con claridad la lluvia y una voz computarizada:

—Fase uno, asalto. Mil individuos restantes.

Raj cayó— o eso sintió— y se impactó en su rodilla derecha apuntando al suelo y con ambas manos evitando caer. Tras él estaban Soki, Jin, Enoz y Gregog en la misma situación y todos vestidos con un traje C. Ante ellos era un mundo exterior, estaban rodeados por formaciones rocosas humedecidas por la precipitación y el ruido de los truenos combinado con las ráfagas de luz que los relámpagos daban lo hacían muy real. Los cinco estaban admirando su entorno cuando escucharon el inconfundible escándalo de las balas. Se encontraban solos y lo primero que se le ocurrió fue refugiarse tras las rocas.

—Yo los distraeré— dijo Gregog con la espalda al piso y preparando un rifle de francotirador.

—De acuerdo, nosotros avanzaremos hasta el primer edificio y lo invadiremos— Confirmó Raj y los demás no se opusieron.

Gregog se asomó por el relieve y empezó a disparar a discreción pero sin detenerse, en las cumbres y edificios estaban situados puntos de seguridad con algunos soldados que parecían verdaderos Zelter. Raj corría con los suyos cubierto por las formas en el lugar y antes de lo planeado llegó a una torre de vigilancia, los cuatro entraron y destruyeron con sierras a los guardianes. Soki subió a lo más alto y tomó una ametralladora de largo alcance con la que ayudo a exterminar los demás soldados de las torres aledañas. Desde allí arriba los cuatro vieron como el cuartel no estaba muy lejos, pero extrañaron la luz del día, su campo de visión era limitado aún con el CCB activado.

Bajaron de la torre dejándose caer, con los trajes portados no tenían miedo de herirse. Abajo ya llegaba Gregog con una metralla robada entre las manos. Juntos corrieron tanto como pudieron, además no recibieron más alertas ni disparos hasta lo que podían llamar entrada al fuerte. En ese lugar encontraron un robot, similar al Raj había vencido pero más grande y armado. Este les disparo con sus cuatro brazos a todos, pero el equipo lo confundió porque corrieron en direcciones contrarias. Gregog se pasó bajo sus piernas y disparó la metralleta hasta que no poseyó munición y las ya usabas salieron de la cabeza del adversario. Tras abatirse estalló y todos salieron volando pero ilesos. Cuando se recuperaron vieron que la puerta se había quebrado y sin dudarlo ingresaron al lugar.

— Fase dos, combate desarmados. Novecientos cuarenta y tres individuos restantes.

El interior del lugar parecía quieto, estaba iluminado y las paredes eran moradas y frías. Cuando el equipo estuvo completo y dentro, fueron asaltados por la espalda. Unos diez enemigos BOT —artificiales y virtuales— sometieron a Enoz y a Gregog tomándolos por la garganta y golpeándolos en repetidas ocasiones. Raj y Soki trataban de auxiliarlos pero eran muchos, el único que faltaba era Jin, no se le veía por ningún lado.

—¡No lo creo, hemos perdido mucho en la segunda fase! — gritaba Soki mientras derribaba a uno de los BOTs barriéndose.

—¡¿Dónde esta Jin?! — decía apurado Raj

—No lo sé, talvez ya fue obligado a abandonar.

Mientras contendían y se aporreaban Jin saltó desde la planta alta, y antes de impactar con el suelo maniobró lo suficiente en el aire como para descontar a cuatro BOTs a patadas, después corrió a toda velocidad hacia los dos que tenían sometido a Enoz y con los puños les reventó la cabeza. De los cuatro restantes uno había sido derribado por la rotura de cuello que le causó Raj y el otro había quedado noqueado por Soki, solo había dos de pie sosteniendo a Gregog.

—Será fácil— dijo Jin y volvió a correr a los enemigos.

Los BOTs habían aprendido de lo visto y arrojaron a Gregog al techo para ellos darse la libertad de huir a los lados y rodear a Jin; sacaron pistolas y abrieron fuego contra el joven. Gregog cayó de pie sobre uno de ellos y el restante lo ahorcó el mismo Jin quien había sido herido pero no lo suficiente como para aceptar la derrota. Ya exclusivamente quedaba el equipo de pie y se bañaron con las nuevas llamas de negrura que colmaron el majestuoso y solitario interior del fuerte.

—Fase tres, combate a sierra. Cuatrocientos doce individuos restantes.

La zona era el mismo inmueble, pero estaban rodeados de los que parecían BOTs reencarnados armados con sierras. Los hakarer llevaban el mismo tipo de armas y reaccionaron, se pusieron a pelear cada quien contra dos. Jin estaba sangrando y cayó, pero antes de que le asestaran el golpe final Raj atravesó al agresor hasta sacar el puño por su espalda para luego partirlo por la cintura con la sierra.

Esta parte de la sesión fue la más sencilla, los soldados no batallaron y su pericia en este tipo de combate salió a relucir, pero después de todo era algo que podía esperarse de un grupo de estudiantes que empleaban la mayoría de sus descansos en retarse mutuamente en la sala de esgrima hasta el cansancio.


—Fase cuatro, corredores infestados. Trescientos quince individuos restantes.

Ahora sí, estaban en otro lado, frente a ellos tenían un pasillo que no se le veía fin, Raj divisó una granada que venía hacía ellos, se puso frente al grupo y le disparó haciéndola estallar antes de que hiciese contacto con ellos.

—Wow, estuvo cerca — dijo Gregog, quien tomó el hombro de Raj y continuó— Voy a ayudarles a limpiar un poco.

Gregog sacó su sierra y la pasó frente a su cabeza, se hincó en el piso e hizo lo que los soldados más experimentados llaman “Repa”, es decir saltó e impactó contra una pared para luego chocar con la otra y así sucesivamente para avanzar en el corredor siendo un blanco móvil de difícil acceso. En su caminó destruyó cámaras y metrallas estacionarias que los estaban esperando, los demás procuraron seguir sus pasos cuando ya había quedado en silencio. Todos se reencontraron al final del largo corredor y el camino tras de ellos estalló dejándolos indefensos ante el vació o continuar. Juntos siguieron corriendo, ahora con Raj al frente, pues con su tino podía eliminar la vigilancia con tiros lejanos. Al final quedaron ante una puerta toda resplandeciente, grande y gruesa, no había llave posible. Lo que hicieron fue recurrir a las sierras, juntos lograron cortar un fragmento y entraron.

—Fase cinco, mutante. Doscientos treinta y un individuos restantes.

Los chicos estaban en una plaza redonda llena de arena, como un estadio para ser observados pero completamente vació. De pronto la tierra comenzó a temblar y vieron salir a una enorme bestia, era como un oso pero mucho más grande, sin pelo y llevaba incrustados objetos metálicos por todo el cuerpo. Raj se acercó y con su sierra e intentó cercenarle los brazos, sin embargo cuando su arma hizo contacto con los accesorios de la bestia Raj recibió una fuerte descarga eléctrica y cayó derrumbado, todavía sin morir virtualmente, pero muy lastimado y débil.

—¡¡¡Nadie lo toque!!!— Gritó Gregog— ataquen a distancia media.

Soki entonces sacó su fusil y disparó ráfagas contra su adversario, el cual se veía sangrar y quejarse pero en vez de morir sólo se ponía más irascible e iba a aplastar a Raj, pero Jin se atravesó y recibió todo el impacto, sostuvo la pierna de aquella criatura y Gregog sacó a Raj del peligro.

Jin estaba siendo electrocutado ferozmente y de su traje C salía humo y gritos de dolor. Raj apenas se recuperaba y al ver lo acontecido lanzó la sierra encendida a la cabeza del mounstro y la atravesó causándole la muerte. Ya había fallecido pero Jin seguía bajo su cuerpo y sufriendo una tortura horrible. Los demás lo sacaron haciendo pedazos el inmenso cadáver ante si.

— Arg…— recuperaba el aliento el más joven— ¿Faltará mucho?

— No creo Jin, ya quedamos muy pocos— le dijo Soki mientras le ayudaba a erguirse. Luego la arena de combate desapareció.

— Fase seis, lucha desigual. Ciento cincuenta y dos individuos restantes.

— Es el final de la prueba— todos oyeron a Akios hablar— Los cien últimos que queden pasaran, el resto fracasará. Ya han llegado muy lejos y sería la peor fase para elegir la derrota, por eso deben pelear con todo lo que tengan, sin piedad, olvídense de todo lo demás incluidos sentimientos y deseos, en estas luchas su humanidad los puede traicionar y si no saben aprovechar una oportunidad perecerán.

Antes de pensarlo estaban situados de nueva cuenta en la sala de esgrima, pero solo llegaba la luz de la luna por el diáfano domo. El quipo estaba junto y con su arsenal de armas intacto. Ante ellos justo en medio había un individuo cubierto por una capa negra.

— Es increíble que este equipo llegará completo. Me sorprenden, ahora veamos de lo que son capaces de hacer contra mí — dijo el encapuchado y se desprendió de su disfraz. Era Akios con su reluciente traje blanco.

Akios sacó una lujosa pistola y disparó hacia el equipo, los cuales se dispersaron para esquivarlo y se asomaban periódicamente para contraatacar, sin embargo era sin éxito, el general no era un BOT tonto fácil de confundir, les arrojaba granadas y advertía su posición con facilidad.

—Akios, ha llegado tú fin— dijo Gregog al tomar sorpresivamente y por la espalda al general colocando una sierra en su cuello.

—¡¡¡Jajaja!!!—Reía Akios— no habría obtenido este puesto si no pudiera vencerte ahora.

Akios tomó con sus manos la sierra y casi sin fuerza se desatoró del sometimiento, luego con una patada en el estomago arrojó a Gregog unos cinco metros de distancia agrietándole también todo el traje C. En eso Raj saltó de su escondite y rajó toda la espalda del general con su arma, mientras Soki lo ametrallaba desde lejos y Enoz ayudaba a Gregog a levantarse.

—¡¡¡Haa!!! — Gritaba el general al verse rodeado, estalló una granada en sus pies y salió en el aire rasgando con su arma todo lo que se movía. Jin lo alcanzó antes de tocar el suelo y en el aire se dieron golpes que estrujaban el metal de sus trajes. Ambos cayeron de pie pero Jin sangraba bastante. Raj corrió a su auxilio junto con Enoz, pero Akios advirtió el movimiento y con su espada partió de un sólo corte a Enoz desde la ingle hasta el hombro, pero se distrajo y Raj clavó su sierra en su cuello.

Akios se llevó las manos a la garganta pero no podía parar la hemorragia. Todo se calmó y el General caminó lentamente al centro de donde había venido y apenas y pudo formular palabra alguna.

— Felicidades…

El general alzó los puños y las llamas negras empaparon la locación. El equipo regresó al mismo lugar, el cuarto de esgrima, pero todavía de día y con todos sus compañeros formados esperando a que terminaran la prueba. Se escuchó un aplauso de todos los rincones del recinto a los primeros cuatro en terminar la prueba: Raj, Gregog, Soki y Jin. Porque Enoz había caído en la última etapa y su estancia en las tropas de elite dependería del resultado de los demás.

Download Edit DeviationDelete Deviation
©2007 ~aoikokoro

_________________

"Everyone is... Well, you know what, for Bridget... Also for Genis and Gaara, jeje"
Play-Asia.com - Your One-Stop-Shop for Asian Entertainment
AOIPLANET
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email Visitar sitio web del autor Yahoo Messenger MSN Messenger
aoikokoro
Blue God & Genius Magician
Blue God & Genius Magician


Registrado: 31 Dic 2006
Mensajes: 185
Ubicación: México, Querétaro.



MensajePublicado: Dom Feb 04, 2007 9:45 pm    Asunto: Responder citando

Como aquí soy Dios hago doble post Very Happy !!!

No, no es cierto, pero mejor dejo el capítulo solito en un post.

Con este me doy el lujo de decir que he terminado la primera parte de la novela. Ahora me voy a enfocar en la segunda porque les dejé una copia de estos tres primeros a un grupo de buenos lectores que me van a marcar los errores para poder corregirlos a consciencia. Sien embargo esta es una versión casi final.

PD.- Los dos primeros capítulos también los editaré el día de hoy, así que si los leyeron no estaría mal darles una nueva checada para captar los cambios.

PD2.-En la sala de intercambio voy a postear la primera parte del libro entera en formato Doc y PDF Cool

_________________

"Everyone is... Well, you know what, for Bridget... Also for Genis and Gaara, jeje"
Play-Asia.com - Your One-Stop-Shop for Asian Entertainment
AOIPLANET
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email Visitar sitio web del autor Yahoo Messenger MSN Messenger
Mostrar mensajes de anteriores:   
Publicar nuevo tema   Responder al tema    Foros de discusión -> LITERATURA Todas las horas son GMT
Todas las horas son GMT
Página 1 de 1


Cambiar a:  
Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro



Mapa del sitio - Powered by phpBB © 2001, 2007 phpBB Group

Crear foro gratis | foros de Colecciones | Hosting gratis | soporte foros | Contactar | Denunciar un abuso | FAQ | Foro ejemplo

Para vps hosting ssd en Desafiohosting.com